Capitulo 1: Una celda cómoda.
Queridos lectores de esta mi historia, como muestra de cortesía me presentare, mi nombre es..., bueno, no lo recuerdo, que le vamos a hacer supongo que serán demasiados años sin oírlo de los labios de nadie pero, la verdad, prefiero eso a ponerme a hablar con las piedras de mi calabozo. ¿Os sorprende? No es de extrañar, no solo no os había mencionado que vivo en un calabozo, si no que supongo que no es forma de empezar una vida como la de un ser humano, bueno, a mi me viene que ni pintado de echo, me siento la mar de cómodo aquí, sin nadie que me moleste o me toque las narices con sus berrinches y lloriqueos de: “Yo no he sido, soy inocente” o cosas así. Si te encarcelan es por algo, siempre es por algo, hasta cuando un juez se aburre y dice: “Bueno, hoy estoy de buenas y voy a meter a este entre rejas, porque si, porque me aburro”. Incluso ahí hay un motivo: el aburrimiento.
Pero vamos que los vecinos que me han tocado todos estos años, una panda de quejicas, y no hablo mas de ellos por respeto como el que ellos me tenían a mi... ¡Una panda de lloricas sin valor y sin tener lo que hay que tener! Solo con pensar en su aniversario ya se ponían como locos de miedo, por regla general, cada año nos recordaban el día que habíamos llegado al castillo, o como le queráis llamar, con una sesión de latigazos curiosamente dolorosos.
Pero vamos que yo no soy nadie para ir presumiendo de fuerte, mis primeros días bien que me puse a rezar como un poseso hasta que comprendí que con mi vida pasada no iba a conseguir nada, así que, apreté los dientes y “ajo y agua” como se suele decir.
Y como ya estoy cansado de hablar nos vemos mañana, si despierto vivo claro, jejejeje, os espero en mi acogedora celda.
capitulo 2: Sin noticias de mi banda
Bienvenidos de nuevo, no creo pero bueno, os ahria una pregunta pero eso sobra, es obvio que venis por cortesia o por compasion, cualquiera de las dos me vale, me imagino que aun os seguireis preguntando: "¿Y quien es este vago que ni se digna a mirarnos?" pero como veo que no os enterais os lo repetire, mi nombre no lo recuerdo, mi profesión me trajo aquí y mi brabuconeria también... no sabeis a que me dedicaba ¿no?, bueno pues yo era lobo de mar, aunque ahora soy lobo de charco como un canario...¡Pirata, soy un pirata enjaulado! Perro que mata, roba y disfruta de los peores placeres de la vida, los mas sanos y deleitantes.
¡Ah! Ahora os quereis ir ¿verdad? Ahora que me habeis dado cuerda como a un muñeco, pues iros, no necesito a nadie, ni a esa banda que me vendió por una montaña de oro,. no les guardo rencor, yo lo haría también, simplemente ellos se me adelantaron. ¿Quien necesita a alguien con quien compartir la fortuna y riquezas? Mejor todo para uno mismo, claro que los muy cabritos se lo llevaron todo y con intereses los desgraciados, pero no se llevaron el botín gordo jeje, ese no, ese lo guardo yo con mas ansia que otros piratas, yo este me lo llevaré a la tumba como represalia contra esos perros traidores.
Bueno este es vuestro ultimo dia en mi celda asi que.. ¡Como le conteis a alguien lo que acabais de oir os rebanare las entrañas y les dare vuestras tripas a los perros mientras os dejo morir al sol rajados desde la garganta!... ¿Pero que digo? Si me estais leyendo, se acabó, situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.
Dias después este prisionero murio por asfixia al ingestar una llave, la cual no se le pudo extraer jamas.
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2 comentarios:
Wow me encanta es de lo mejorcito ke t visto escribir por no decir lo mejor^w^animo sesyyyXD
la vida en la celda es que es muy dura... ;) buen relato!
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